QUIENES SOMOS

NATURALEZA DEL MOVIMIENTO

Logo - RCC - Costa RicaLa Renovación Carismática Católica es un movimiento de oración y alabanza, usualmente estructurado como movimiento apostólico. Su aceptación como movimiento dentro de la Iglesia Católica se dio en el año de 1973, durante el pontificado del papa Pablo VI.

El nacimiento de la Renovación Carismática está íntimamente ligado con el Concilio Ecuménico Vaticano II.

El 25 de enero de 1959, su Santidad Juan XXIII, anunciaba su propósito de realizar un Concilio Ecuménico, y lo convocaba solemnemente el 25 de diciembre de 1961 mediante la Constitución Apostólica “Humanae Salutis”.

Después de cuatro etapas conciliares, su Santidad Pablo VI clausuró el Concilio Ecuménico Vaticano II en una ceremonia al aire libre en la Plaza de San Pedro el día 8 de diciembre de 1965.

No había ni siquiera pasado un año de finalizado el Concilio, cuando en el verano-otoño de 1966, comenzó a despertar el fenómeno religioso llamado “Renovación en el Espíritu Santo” o llamado ahora “Renovación Carismática Católica”, y es en el año 1967 que se inicia oficialmente como tal.

La Renovación Carismática Católica es, según el Cardenal Joseph Suenens, como una “segunda gracia de Dios a la Iglesia y al mundo”, después de esa primera gracia  que fue el Concilio Vaticano II. Este Concilio fue una gracia pentecostal eclesial a nivel de obispos, mientras que la Renovación Carismática Católica es  una gracia pentecostal a nivel de la gran comunidad cristiana.

La Renovación Carismática Católica es un movimiento mundial no uniforme. No tiene un fundador o grupo de fundadores así como muchos otros movimientos. No tiene lista de miembros. Es una colección altamente diversa de individuos, grupos y actividades – comunidades de alianza, grupos de oración, pequeños grupos para compartir la fe, parroquias renovadas, conferencias, retiros y hasta participación en varios apostolados y ministerios – , comúnmente bastante independientes los unos de los otros, en diferentes niveles y maneras de desarrollo y con un énfasis distinto, pero que a pesar de ello, comparten la misma experiencia fundamental y luchan por los mismos objetivos generales. El común denominador del movimiento es el “Bautismo en el Espíritu Santo”. Para mucha gente, este derramamiento del Espíritu en una forma nueva, poderosa, que transforma vidas; se realiza en el contexto de un seminario diseñado especialmente llamado “Vida en el Espíritu”, aunque muchos han sido “bautizados en el Espíritu” fuera de dicho seminario.

La Renovación Católica Carismática está presente en 238 países y ha tocado las vidas de más de 100 000 000 católicos. Actualmente se calcula que alrededor del 12 por ciento de los católicos con carismáticos, de los cuales la mayor parte son latinoamericanos.

 

OBJETIVOS GENERALES DE LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA  CATÓLICA

La Renovación Carismática Católica de Costa Rica asume los objetivos generales del ICCRS, que a su vez, define los objetivos generales de la RCC a nivel mundial.

  1. Fomentar una conversión personal, madura y continua hacia Jesucristo, Nuestro Señor  y  Salvador.**
  2. Fomentar una receptividad personal decisiva hacia la persona,  la presencia y el poder del Espíritu Santo.
  3. Fomentar la recepción y utilización de los dones espirituales, no sólo en la Renovación Carismática Católica, sino en toda la Iglesia.  Estos dones, ordinarios y extraordinarios,  se encuentran en abundancia  en laicos, religiosos y clérigos.
  4. Fomentar el trabajo de evangelización con el poder del Espíritu Santo; esto incluye la Evangelización de quienes no están en la Iglesia, la re-evangelización de los cristianos  nominales y evangelización de la cultura y de las estructuras sociales. La Renovación  motiva, especialmente, el compartir la misión de la Iglesia en la proclamación del Evangelio de palabra y de obras, y a ser testigos de Jesucristo mediante el testimonio personal y las obras de fe y de justicia a las que cada uno está llamado.
  5. Promover el crecimiento progresivo de la santidad mediante la apropiada integración de estos acentos carismáticos con la totalidad de la vida de la Iglesia. Este crecimiento se realiza mediante la participación en una vida litúrgica y sacramental rica, la aceptación y aprecio  de la Tradición, de la oración y la espiritualidad católica, la formación permanente en la doctrina católica, guiada por el Magisterio Eclesial y la participación en los planes pastorales de las diócesis.

 

**Tomado de Estatutos del  ICCRS, Aprobados por la Santa Sede  el 8 de Julio de 1993.

NUESTRA MISIÓN
Somos un movimiento apostólico de la Iglesia Católica en el cual fomentamos una conversión personal a Jesucristo y una vivencia plena de la presencia del Espíritu Santo en la vida cotidiana de las personas.

NUESTRA VISIÓN
Ser “una corriente de gracia” que llegue a todos los rincones del país, impulsando los elementos que conforman lo esencial de la vida cristiana: el amor al Padre, el Señorío de Jesucristo, la acción del Espíritu Santo, la devoción a la Virgen María, la vida sacramental y comunitaria, la oración, la recepción y uso de los dones y carismas, la necesidad de evangelizar en los diferentes areópagos de la sociedad actual, la asistencia a los  más pobres y necesitados y el crecimiento progresivo en la santidad, fomentando a la vez la formación permanente, sistemática y progresiva a la luz de la Palabra de Dios y el Magisterio de la Iglesia.